Donald y Melania Trump piden despido de Jimmy Kimmel, él responde
Jimmy Kimmel niega que su broma sobre Donald Trump y Melania Trump incite a la violencia, tras críticas y exigencias de despido
El comediante y presentador Jimmy Kimmel rechazó las acusaciones de incitar a la violencia con un chiste sobre el presidente Donald Trump y la primera dama Melania Trump, luego de que ambos exigieran su despido.
Durante su programa transmitido por ABC, el conductor aseguró que su comentario fue “una broma muy suave” relacionada con la diferencia de edad entre la pareja, y no “una llamada al asesinato”, en respuesta a la polémica generada tras un incidente de seguridad ocurrido el fin de semana en Washington.
La controversia se originó a partir de un segmento en el que Kimmel parodió la cena anual de corresponsales de la Casa Blanca, donde bromeó sobre la apariencia de Melania Trump al describirla como “una viuda expectante”.
El comentario fue duramente criticado por la primera dama, quien lo calificó como “retórica de odio y violencia” en un mensaje publicado en redes sociales.
En la misma línea, Donald Trump consideró el chiste “totalmente inaceptable” y pidió públicamente que el presentador fuera retirado del aire.
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El contexto elevó la tensión tras un episodio ocurrido el sábado, cuando un hombre armado logró vulnerar la seguridad del hotel donde se celebraba el evento y realizó disparos, lo que obligó a evacuar al presidente, su esposa y su gabinete.
Posteriormente, el mandatario describió la experiencia como “traumática”, especialmente para la primera dama, quien vivió la situación por primera vez en ese nivel de riesgo.
En respuesta, Kimmel defendió su trayectoria en contra de la violencia armada y reconoció que la experiencia del fin de semana pudo haber sido estresante para la familia presidencial.
Sin embargo, también lanzó una crítica directa al mandatario al señalar que “un buen punto de partida” para rechazar la violencia sería abordar el tema dentro de su propio entorno. El comentario generó aplausos entre el público de su programa.
La polémica reaviva tensiones previas entre Kimmel y Trump, marcadas por constantes intercambios públicos.
En 2025, el programa del comediante fue suspendido temporalmente tras controversias por comentarios sobre el activista conservador Charlie Kirk, lo que ya había generado presión política sobre la cadena.
Desde entonces, el conductor ha mantenido una postura crítica hacia el presidente, consolidando su papel como una de las voces más confrontativas en la televisión estadounidense.
El episodio actual vuelve a colocar en el centro del debate los límites del humor político y la libertad de expresión en Estados Unidos, particularmente en un contexto marcado por la polarización y la sensibilidad ante temas de violencia.
Mientras la Casa Blanca insiste en que el discurso mediático debe moderarse, figuras del entretenimiento como Kimmel defienden el uso de la sátira como herramienta crítica dentro del ámbito democrático.




