Hallan en Campeche la Cuenta Larga maya más antigua
La Estela 46 de El Palmar data del año 180 d.C., superando por más de un siglo al registro que se tenía en Tikal.
En un acontecimiento sin precedentes para la arqueología mesoamericana, investigadores documentaron en el estado de Campeche la inscripción de la Cuenta Larga maya más antigua registrada hasta ahora en las Tierras Bajas Mayas. El histórico hallazgo, esculpido en la denominada Estela 46 de la zona arqueológica de El Palmar, refiere al linaje del gobernante Ajaw K’al Ubaah y sitúa cronológicamente su origen en el año 180 después de Cristo.
Este logro científico es el resultado de más de dos décadas de excavaciones y análisis epigráficos realizados por el Proyecto Arqueológico El Palmar (PAEP). El equipo internacional es encabezado por los arqueólogos Kenichiro Tsukamoto, adscrito a la Universidad de California en Riverside, Estados Unidos, y Javier López Camacho, especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Un hallazgo que reescribe la cronología maya
La inscripción jeroglífica recuperada registra matemáticamente la fecha de Cuenta Larga 8.7.1.0.0 (equivalente al año 180 d.C.). Este dato es de enorme relevancia debido a que resulta ser 112 años más antigua que la plasmada en la célebre Estela 29 de Tikal, ubicada en Guatemala (292 d.C.), monumento que hasta el día de hoy era considerado por la comunidad científica global como la evidencia primigenia de este complejo sistema calendárico en la región.
A través de las publicaciones especializadas, se determinó además que el linaje gobernante asentado en El Palmar logró consolidar una de las dinastías más longevas y estables de las que se tenga registro en el área maya. La permanencia de este grupo en el poder abarca casi mil años de historia continua, extendiéndose desde el periodo Preclásico Terminal (300 a.C.-250 d.C.) hasta el Clásico Terminal (800-950 d.C.).
Rituales de poder y conmemoración dinástica
“El descubrimiento aporta nuevas evidencias sobre la antigüedad de las dinastías gobernantes y el uso sumamente temprano del sistema de Cuenta Larga en las Tierras Bajas“, destacaron los codirectores del proyecto.
La investigación, que fue publicada formalmente en la prestigiosa revista científica Ancient Mesoamerica, señala que debido al desgaste natural y la severa erosión de la piedra caliza, el nombre del jerarca aparece incompleto; no obstante, fue identificado de manera preliminar como Ajaw K’al Ubaah, quien habría asumido el trono en el año 131 d.C.
Los análisis epigráficos detallan que otro de los glifos preservados en el monumento conmemora la petición realizada por el propio monarca, exactamente 49 años después de su entronización, para erigir la majestuosa estela. Los arqueólogos sugieren que este magno evento estuvo acompañado de complejos rituales sagrados y ceremonias de carácter político y religioso, diseñados para legitimar el poder dinástico ante sus súbditos y deidades.



