De la gloria forestal a la selva: El legado del ferrocarril en Zoh-Laguna

En lo profundo de la selva de Calakmul se conserva la historia de Zoh-Laguna, un asentamiento del siglo XX que operó con su propia red ferroviaria para la extracción de maderas preciosas.
En el corazón del municipio de Calakmul, la pequeña comunidad de Zoh-Laguna resguarda las huellas de un pasado industrial poco conocido dentro del estado de Campeche. A mediados del siglo XX, este poblado no solo nació como un gran campamento maderero, sino que llegó a contar con una red propia de ferrocarril y maquinaria pesada importada directamente desde Norteamérica para internarse en la selva alta.
La bonanza de la caoba y el cedro rojo transformó por completo la dinámica de la región sureña. Para mover los enormes troncos desde los puntos de tala hasta los centros de acopio y procesamiento, se instalaron rieles y locomotoras adaptadas al terreno forestal, logrando extraer toneladas de maderas finas que posteriormente abastecían mercados nacionales e internacionales.

Innovación técnica en medio del aislamiento selvático
La infraestructura desplegada en Zoh-Laguna representó un hito de ingeniería para la época, considerando la lejanía y las difíciles condiciones geográficas de la selva campechana. El asentamiento contó con talleres mecánicos especializados y un sistema logístico que permitía el mantenimiento constante de los trenes madereros sin depender de las grandes ciudades costeras.
“Zoh-Laguna fue un enclave de trabajo intempestivo donde el silbato de las locomotoras marcaba el ritmo diario en medio de la selva de Calakmul”, relatan pobladores y cronistas de la región.
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El fin del auge maderero y el cambio de modelo
Con la sobreexplotación de las especies forestales y la posterior implementación de políticas de conservación ambiental —que derivaron en la creación de la Reserva de la Biosfera de Calakmul—, la actividad maderera intensiva llegó a su fin. Las vías fueron desmontadas progresivamente y la maquinaria pesada quedó silenciada, transformando el perfil industrial del pueblo hacia actividades sustentables.
Vestigios históricos que sobreviven entre la vegetación
Actualmente, Zoh-Laguna mantiene viva su identidad a través de las historias de las familias de antiguos trabajadores forestales y los restos de maquinaria que aún se observan en la zona. Estos vestigios del ferrocarril maderero constituyen un valioso patrimonio industrial que atestigua la época en que la tecnología a vapor y el trabajo forestal abrieron paso en la selva de Campeche.

