Conagua refuerza acciones contra mosquitos en la presa Endhó
Para combatir este problema de mosquitos, la Conagua encabeza una estrategia que combina extracción de lirio acuático, fumigación biológica y tratamiento de aguas residuales
El saneamiento de la presa Endhó, ubicada en Tula, Hidalgo uno de los cuerpos de agua más contaminados y ligado al sistema de drenaje del Valle de México avanza con nuevas acciones tecnológicas y ambientales impulsadas por el Gobierno federal.
No obstante, para las comunidades aledañas a la presa, la emergencia sanitaria se deriva de la proliferación de mosquitos, problema que ya forma parte de su vida cotidiana de los habitantes.

Para combatir este problema de mosquitos, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) encabeza una estrategia que combina extracción de lirio acuático, fumigación biológica y tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de revertir décadas de deterioro ambiental en la presa ubicada en el Valle del Mezquital.
Aunque las autoridades reportan avances en el control de la plaga de mosquito Culex, habitantes de localidades cercanas aseguran que las afectaciones continúan, particularmente durante las tardes y noches. Margarita Guerrero Hernández, habitante de la comunidad de Santa Ana Ahuehuepan, describió el impacto que la presencia masiva de insectos ha tenido tanto en las personas como en los animales domésticos.
“En realidad estamos muy afectados del mosco, no nada más nosotros sino también a nuestros animalitos. Yo tengo un gatito y un perrito que ya me lo están dejando ciego los moscos”, relató.
La mujer explicó que el problema se intensifica al caer la tarde. “A eso de las 6:30 o 7 es cuando llega el enjambre… a nosotros sí nos afecta mucho”.
Ante este panorama, pidió que las acciones gubernamentales no sean temporales y se mantenga el apoyo permanente en la región.
Menos lirio, uno de los principales objetivos
Autoridades de Conagua señalan que uno de los focos prioritarios ha sido la remoción del lirio acuático, planta invasora que favorece la reproducción del mosquito al convertirse en un entorno propicio para las larvas.
Durante un recorrido en la zona, Mayela Godínez Alarcón, gerente de planificación hídrica de Conagua, informó que desde el inicio de los trabajos, en octubre pasado, la superficie cubierta por lirio se redujo de 900 a 443 hectáreas.
De acuerdo con las cifras oficiales, esto ha permitido retirar más de 93 mil metros cúbicos de biomasa, equivalente a cerca de 15 mil 500 camiones cargados.
“La recuperación de la presa Endhó dejó de ser una promesa y hoy se vuelve una realidad”, afirmó la funcionaria.
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Drones, larvicidas y tecnología ultrasónica

El operativo de saneamiento también incorpora herramientas tecnológicas para contener la plaga. El ingeniero Carlos Domínguez, integrante del equipo técnico encargado de fumigación, explicó que se utilizan drones y embarcaciones para aplicar larvicidas biológicos como Vectolex y Bactobac, productos diseñados para atacar exclusivamente las larvas del mosquito sin afectar otras especies.
Además, las autoridades implementaron equipos de ultrasonido para inhibir el crecimiento de algas mediante ondas que alteran su proceso de fotosíntesis, sin necesidad de sustancias químicas contaminantes. Según Conagua, estas acciones han permitido reducir hasta en un 50% la presencia del mosquito Culex adulto en las comunidades donde se ha intervenido.
El reto de fondo: sanear el agua del Río Tula

Especialistas y autoridades coinciden en que la recuperación total de la presa dependerá no solo de retirar lirio o fumigar, sino de disminuir la descarga de aguas contaminadas que llegan desde el Río Tula y el sistema de drenaje metropolitano.
Como parte de esta estrategia, Conagua, Semarnat y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) firmaron acuerdos para fortalecer el tratamiento de aguas residuales y desarrollar proyectos de aprovechamiento de biomasa.
Entre ellos destaca la propuesta de construir una planta de cogeneración que permita transformar el lirio extraído en energía y composta, evitando que los residuos orgánicos permanezcan a cielo abierto y generen nuevos focos de contaminación.




