Jach yucatecas: diversas voces, un mismo fuego
Rosely E. Quijano León - CONSTELACIONES LECTORAS
En los diccionarios, enciclopedias o antologías de literatura yucateca, es evidente que la presencia de escritoras es mínima en comparación con las voces masculinas.
Sin embargo, la tercera y última edición del “Diccionario de escritores de Yucatán”, de Gaspar Gómez Chacón y Roldán Peniche Barrera, publicada en 2020, refleja una mayor participación de escritoras: mientras en la primera edición, de 2003, se incluía a 24 autoras, en la más actual aparecen 42.
Aunque se aprecia un avance significativo, aún hay muchas más escritoras que no están incluidas, especialmente las de las generaciones más jóvenes o las de finales del siglo XVII y principios del XIX.
Pienso, por ejemplo, en el caso de Sara Mendoza, escritora que recién en el 2023 se rescató del olvido con la publicación de su novela “Un baile en el Liceo de Mérida”, publicada por primera vez en 1955, y que tampoco aparece en este diccionario; por mencionar solo un caso.
Por lo anterior cobra gran relevancia la iniciativa emprendida por las escritoras Georgina Rosado, Mar Gómez y María Elena González, para reunir a las escritoras contemporáneas nacidas o radicadas en Yucatán. Así nace el Colectivo Jach Yucatecas, para visibilizar la creación literaria actual hecha por mujeres.
Formar una agrupación literaria o colectiva siempre conlleva un gran reto, sobre todo cuando convergen personalidades, formas de pensar, ideologías y estilos tan diversos como lo hay en esta que agrupa a más de 50 escritoras actualmente.
La primera publicación que impulsaron las coordinadoras fue la “Antología Jach Yucatecas”, editada por Kóokay Ediciones, la cual reúne 44 textos narrativos, con prólogo de la maestra María Teresa Mézquita, en el cual destaca la relevancia de la creación de agrupaciones y colectivos literarios de mujeres, porque “muestran que escribir juntas ha sido una estrategia para ganar visibilidad, legitimidad y permanencia”.
Sin duda, las coordinadoras de este colectivo hacen eco de las escritoras y feministas yucatecas del pasado como Rita Cetina Gutiérrez, Gertrudis Tenorio Zavala y Cristina Farfán Manzanilla, quienes en 1870 gestionaron, editaron y socializaron la primera revista literaria en México, escrita por y para las mujeres: “La Siempreviva”.
A 156 años de distancia, Georgina, Mar y María Elena parecen contener el mismo fuego que encendió los corazones de Rita, Gertrudis y Cristina. Con él, han dedicado tiempo, esfuerzo y cariño a un proyecto que no es sencillo, pero que también hace historia, como lo hicieron las Siemprevivas y tantas otras mujeres que no solo escriben, sino que impulsan a otras a publicar, difundirse y ocupar espacios en el ámbito literario local.
En las Jach Yucatecas estamos mujeres de distintas edades, ideologías, estilos de escritura, orígenes y pensamiento, pero me atrevo a decir que todas sentimos ese fuego y pasión por la lectura, y hemos decidido habitar los territorios ardientes de la escritura.
Ya sea desde el cuento, la crónica, el ensayo, el relato o la prosa poética, lo cual convierte a esta primera publicación en un libro que trascenderá para la posteridad como un referente de sororidad y unión entre mujeres para las futuras generaciones.
Y aunque aún queden nombres por incluir, es seguro que a las Jach se irán uniendo más escritoras y teniendo más presencia. Después de la exitosa presentación de la Antología en la FILEY, se han realizado otras para darle espacio a cada una de las escritoras que aparecen en ella.
Este miércoles 10 de junio, las Jach llegan al puerto de Progreso, donde presentaremos Patricia Guadarrama, Elena Novelo, Adriana Hammeken, María Elena González y la que escribe estas líneas. La cita es las 6:30 p.m., en la Casa de la Cultura de Progreso.
Larga vida al Colectivo Jach Yucatecas, especialmente a sus coordinadoras, quienes unen, gestionan, organizan, editan, corrigen y mantienen encendido el fuego que hoy reúne a un colectivo femenino tan diverso y plural como único y necesario.




