Miradas de mujer: Las cronistas de Mérida
Rosely E. Quijano León
De la pluma de muchos hombres ‘doctos’ a lo largo de la historia han salido palabras de agravio hacia las mujeres que han irrumpido en ámbitos que los hombres han tomado como púlpitos exclusivos para ellos.
Un caso emblemático fue el del arzobispo Francisco Aguiar y Seijas contra Sor Juana Inés de la Cruz a finales del siglo XVII: su rechazo a su brillantez y rebeldía lo llevó incluso a perseguir a quienes la elogiaban, como el padre Palavicino, denunciado ante la Santa Inquisición y expulsado de la Compañía de Jesús por alabar a “una mujer introducida a teóloga”.
Pero los siglos pasaron y nada cambió. Algo similar le sucedió a la poeta Rosario Sansores Pren a quien sus coetáneos la criticaban por sus poemas “sin pulir” y que pecaban de ser excesivamente románticos y cursis, según ellos. Pero siempre me ha gustado la brillantez de su respuesta: “Sí, si la gente dice que soy cursi… pero no me preocupa. Al contrario, me halaga. . La gente que sabe que soy cursi demuestra que me ha leído, y eso es lo único que importa”.
Vienen al caso estas anécdotas porque en pleno 2026 estamos ante algo no muy diferente a ellas. En Mérida se eligieron el año pasado a dos nuevos cronistas de la ciudad mediante convocatoria emitida por el Ayuntamiento, no obstante, cuando fueron dados a conocer los nombres de quienes fueron seleccionados, el Dr. Jorge Cortés Ancona y el Dr. Jorge Victoria Ojeda, ambos indiscutiblemente con la trayectoria y la experiencia para ocupar ese cargo honorífico, quedó en evidencia que hacían falta mujeres cronistas y algunas lo manifestamos en nuestras redes sociales. Al poco tiempo el Ayuntamiento emitió una nueva convocatoria dirigida sólo a mujeres para ocupar el cargo.
Hace unas semanas Mérida hizo historia, anunciando a las dos primeras cronistas de la ciudad, la Mtra. María Teresa Mézquita Méndez y la Dra. Ileana Beatriz Lara Navarrete, ambas con una trayectoria, experiencia académica, cultural, literaria y artística, y diversas participaciones y publicaciones más que meritorias para ocupar el cargo. ¿A alguien le quedaba la menor duda?
La doctora en arquitectura Ileana Beatriz Lara Navarrete es investigadora especializada en temas urbano-arquitectónicos y turísticos y su trayectoria profesional dentro de la academia y el servicio público han ido dirigidos en estos ámbitos.
La Mtra. María Teresa Mézquita, actualmente es directora de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (FILEY), con una amplia trayectoria en el ámbito periodístico, académico y cultural, así como en el servicio público. Destacan sus publicaciones “Al encuentro de las Méridas: más de medio siglo de reencuentros” (2008) y el audiolibro “Tres veces Mérida” (2010).
Por supuesto que en ambos casos sus trayectorias son mucho más extensas, pero al parecer al cronista Gonzalo Navarrete Muñoz le pareció que la Mtra. Teté no tenía la trayectoria y preparación suficiente para ocupar el mismo cargo honorífico como él de cronista de la ciudad. O tal vez, ninguna mujer cree que pueda ocuparlo, de acuerdo a sus lamentables y misóginas declaraciones que hizo hace unos días en su muro de Facebook, las cuales por supuesto no vale la pena repetir.
Las múltiples muestras de apoyo, sororidad y respaldo a la maestra Teté Mézquita de mucha gente del ámbito cultural, de agrupaciones y colectivos que viralizaron el caso en redes sociales no son para menos. Es intolerable que en estos tiempos los hombres ‘doctos’, y no tanto, sigan agraviando a las mujeres poniendo en duda sus capacidades cada vez que obtienen un cargo público importante o ganan un concurso. Pero lo sucedido expone también otro vacío u omisión en el tema de los cronistas de Mérida. Su papel y su difusión.
No existe un espacio de difusión del trabajo que los cronistas de la ciudad realizan, un espacio donde los ciudadanos podamos leer, consultar o visualizarlo. Me parece que ese sería el siguiente paso para el Ayuntamiento de Mérida, y así también evitar este tipo de especulaciones, pues sería accesible y evidente el trabajo que cada uno realiza, además de la importancia como registro histórico para las futuras generaciones. Hasta donde sé, y puedo estar en un error, no existe tal cosa. Los cronistas publican por su cuenta en periódicos, libros y revistas, y en sus redes sociales, pero no en un portal o medio oficial exclusivo para ellos.
No está de más decir que es lamentable lo que sucedió, pero hace evidente que las nuevas cronistas de la ciudad tienen frente a ellas un gran reto: cambiar con sus miradas de mujer el rostro y el rumbo de nuestra querida Mérida, que ya tanta falta hace.




