Canadá responde a aranceles de Trump con créditos a automotrices como Toyota y General Motors
El gobierno de Mark Carney prepara un sistema de “créditos a la importación” para reducir el impacto de los aranceles de Estados Unidos y fortalecer la industria automotriz canadiense.
El gobierno del primer ministro Mark Carney anunció una serie de reformas orientadas a fortalecer la industria automotriz de Canadá frente a la política arancelaria impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Entre las principales medidas destaca la creación de un programa de “créditos a la importación” que permitiría a fabricantes establecidos en territorio canadiense reducir su carga arancelaria.
La iniciativa se da en un contexto de tensiones comerciales entre ambos países, luego de que Canadá impusiera el año pasado aranceles compensatorios a vehículos y camiones fabricados en Estados Unidos como respuesta a los gravámenes promovidos por Washington.
¿Cómo funcionarán los créditos?
El esquema propuesto permitiría que empresas que mantengan producción activa en Canadá —como Toyota y General Motors— obtengan créditos proporcionales a su volumen de fabricación. Estos créditos podrían utilizarse para compensar aranceles aplicados a vehículos estadounidenses importados al mercado canadiense o incluso comercializarse entre compañías del sector.
El objetivo, según explicó Carney durante una visita a una planta de autopartes en la región de Toronto, es preservar la fortaleza del sector automotor norteamericano, aunque reconoció que la postura actual de la administración estadounidense obliga a Canadá a prepararse para distintos escenarios.
La industria automotriz es estratégica para la economía canadiense. En 2024 empleó directamente a más de 125 mil personas y representa uno de los principales rubros de exportación, especialmente hacia Estados Unidos, destino de la mayor parte de los vehículos ensamblados en el país.
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Reconfiguración de normas ambientales
Como parte del paquete de reformas, el gobierno también anunció cambios en las políticas de eficiencia energética y emisiones. Se reemplazará el anterior mandato que exigía un 20 % de ventas de vehículos de cero emisiones en el corto plazo y un 100 % para 2035.
En su lugar, Ottawa implementará nuevos estándares de emisiones de gases de efecto invernadero, con la meta de que los vehículos eléctricos representen el 90 % de las ventas de autos nuevos hacia 2040.
Además, se restablecerán incentivos para consumidores que adquieran o arrienden vehículos eléctricos. El programa contempla 2 mil 300 millones de dólares canadienses en apoyos, con estímulos de hasta 5 mil dólares canadienses para autos eléctricos de batería o hidrógeno, y 2 mil 500 para híbridos enchufables, aplicables a unidades producidas en países con acuerdos de libre comercio con Canadá.
Apertura estratégica y tensiones internacionales
El primer ministro también ha manifestado disposición para permitir que fabricantes chinos ensamblen vehículos en Canadá, bajo ciertas condiciones como asociaciones con empresas locales y posibles restricciones tecnológicas. En enero, Canadá alcanzó un acuerdo con China para permitir la exportación de hasta 49 mil vehículos eléctricos con un arancel reducido del 6.1 %.
La estrategia ha generado debate interno. El primer ministro de Ontario, Doug Ford, expresó respaldo al nuevo plan industrial, aunque previamente mostró desacuerdos respecto a la apertura hacia fabricantes chinos.
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Mientras tanto, directivos del sector automotor en Estados Unidos han subrayado la importancia del Acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), que será revisado este año. Líderes empresariales han advertido que la integración productiva de Norteamérica ha sido clave para la competitividad regional y que desmantelarla podría afectar a los tres países.
Con estas medidas, Canadá busca amortiguar el impacto de los aranceles estadounidenses, mantener empleos en su territorio y reforzar su posición en una industria que atraviesa una transformación marcada por la electrificación y las tensiones comerciales globales.




