Despiden a Aleyda Romero en San Martín Cuautlalpan
Familiares y amigos despidieron a Aleyda Romero, víctima del multihomicidio de Atizapán, antes de sepultarla en su comunidad de Chalco.

Familiares, amigos y vecinos velaron este jueves 3 de septiembre a Aleyda Romero, joven de 21 años asesinada durante el multihomicidio ocurrido en un departamento del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza. Sus restos fueron trasladados a San Martín Cuautlalpan, municipio de Chalco, donde residía con su familia.
Aleyda trabajaba en el domicilio y colaboraba en el cuidado de los hijos de Jonathan Meléndez, tecladista y fundador de Camilo Séptimo. Su identidad fue confirmada por familiares la noche del miércoles, como se detalla en la cronología del multihomicidio.
Familiares recuerdan a Aleyda Romero
Una tía de la joven, Lorena Victorio Cabrera, la describió como una persona trabajadora y responsable. Durante el velorio, sus seres queridos llevaron una banda musical para interpretar algunas de sus canciones favoritas y despedirla conforme a las costumbres de la comunidad.
El Gobierno de Chalco ofreció cubrir los gastos funerarios, pero la familia informó que ya habían sido solventados. El ayuntamiento mantendrá contacto con sus allegados para proporcionar acompañamiento y asistencia jurídica en caso de requerirse.
Sepelio será en San Martín Cuautlalpan
Después del velorio, la familia programó la sepultura en el panteón de la localidad y pidió privacidad a los medios para realizar la despedida de manera íntima.
En el ataque también murieron Jonathan Meléndez, su esposa embarazada y su hija de tres años. Un menor sobrevivió. La cobertura sobre quién era el músico de Camilo Séptimo ofrece más contexto sobre el caso.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México investiga a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” por su probable participación. Uno de ellos habría aprovechado una relación de confianza para entrar al inmueble, según las investigaciones preliminares y el video del sospechoso en el edificio. Ambos deben considerarse inocentes mientras no exista una sentencia.



