Gastronomía

Caldo de shuti: el platillo ancestral de Chiapas preparado con caracoles de agua dulce

La cocina tradicional zoque mantiene viva esta receta prehispánica, considerada uno de los mayores tesoros gastronómicos de Chiapas y una experiencia culinaria única en México.

Gastronomía | 28/07/2026| 13:55
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El caldo de shuti es una de las recetas más representativas de la gastronomía tradicional de Chiapas. Elaborado con caracoles de agua dulce y preparado desde la época prehispánica por el pueblo zoque, este platillo conserva su valor cultural y continúa siendo una de las especialidades más apreciadas en distintas regiones del estado.

El caldo de shuti forma parte del patrimonio gastronómico de Chiapas y tiene sus orígenes en las comunidades zoques, quienes desde tiempos prehispánicos aprovecharon los recursos naturales de la región para crear este tradicional guiso.

Su ingrediente principal son los caracoles de agua dulce, conocidos como shuti, que habitan en ríos, arroyos y lagunas del estado. Debido a que su presencia aumenta durante la primavera, este platillo suele consumirse con mayor frecuencia durante la temporada de Semana Santa.

Actualmente, esta receta permanece vigente en diversas localidades chiapanecas, incluida Tuxtla Gutiérrez, aunque muchos consideran que la versión más tradicional se prepara en Palenque.

El ingrediente que distingue al caldo de shuti

Lo que hace especial a este platillo es el uso del caracol de agua dulce, un ingrediente poco común dentro de la gastronomía mexicana que aporta un sabor característico y una textura particular.

Aunque existen diferentes versiones según la comunidad donde se prepare, la receta tradicional suele incluir jitomate, pepita de calabaza tostada, chile ancho, cebolla, hojas santas, sal y agua, ingredientes que dan como resultado un caldo de intenso aroma y gran riqueza de sabores.

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Así se prepara este tradicional platillo chiapaneco

La preparación comienza con la limpieza de los caracoles, a los que se les retira la punta de la concha antes de cocinarlos en agua con sal durante aproximadamente una hora.

Posteriormente se licúan jitomate, pepita de calabaza, chile ancho, cebolla y hojas santas. La mezcla se cuela y se incorpora al caldo donde continúan cocinándose los caracoles hasta integrar todos los sabores.

El platillo se sirve caliente y suele decorarse con hojas santas, ingrediente que potencia su aroma y aporta un toque distintivo.

Más allá de su sabor, el caldo de shuti representa la historia, las tradiciones y la relación que las comunidades zoques mantienen con su entorno natural.

Esta receta ancestral continúa transmitiéndose de generación en generación, consolidándose como uno de los platillos más emblemáticos de Chiapas y una opción imperdible para quienes desean descubrir la riqueza culinaria del estado.

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