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Lefebvrianos desafían al papa León XIV con la ordenación de cuatro obispos y reavivan el riesgo de un cisma en la Iglesia católica

La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X realizó la consagración de cuatro obispos sin autorización del Vaticano, una decisión que podría derivar en excomuniones y profundizar las tensiones con la Santa Sede.

Internacional | 02/07/2026| 09:48

La ordenación de cuatro obispos por parte de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX), sin el consentimiento del papa León XIV, volvió a colocar en el centro del debate la relación entre este movimiento tradicionalista y el Vaticano. El conflicto, originado tras las reformas del Concilio Vaticano II, mantiene vigente el temor a una nueva fractura dentro de la Iglesia católica.

La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX), conocida como el movimiento de los lefebvrianos, ordenó a cuatro nuevos obispos en Ecône, Suiza, sin la autorización del papa León XIV.

Los nuevos obispos son Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier. Al tratarse de una consagración realizada sin el consentimiento del Pontífice, los religiosos podrían enfrentar la excomunión, considerada la sanción más severa dentro de la Iglesia católica.

Antes de la ceremonia, León XIV envió una carta al superior general de la fraternidad, Davide Pagliarini, en la que pidió suspender la decisión y advirtió sobre las consecuencias que tendría para la unidad de la Iglesia.

Sin embargo, la FSSPX sostuvo que su intención no es separarse de Roma, sino preservar lo que considera la tradición de la Iglesia.

¿Quiénes son los lefebvrianos?

La Fraternidad Sacerdotal de San Pío X fue fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre como respuesta a las reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II, celebrado entre 1962 y 1965.

Este concilio transformó diversos aspectos de la vida católica, entre ellos la celebración de la misa en lenguas locales, una mayor participación de los laicos y el acercamiento con otras confesiones religiosas.

Lefebvre y otros sectores tradicionalistas rechazaron estos cambios al considerar que modificaban la doctrina y las prácticas históricas de la Iglesia.

Desde entonces, la celebración de la misa en latín se convirtió en uno de los principales símbolos del movimiento.

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Un conflicto que lleva décadas

Las diferencias entre la FSSPX y el Vaticano se profundizaron durante las décadas siguientes.

En 1976, el papa Pablo VI suspendió a Marcel Lefebvre de sus funciones sacerdotales. Años después, en 1988, Juan Pablo II declaró que el movimiento había incurrido en un acto cismático tras la consagración de cuatro obispos sin autorización papal.

Aunque durante el pontificado de Benedicto XVI se impulsaron medidas para acercar posiciones, incluida la autorización para celebrar nuevamente la misa en latín y el levantamiento de algunas excomuniones, la reconciliación nunca se concretó.

Las diferencias volvieron a intensificarse durante el pontificado de Francisco y ahora resurgen con fuerza bajo el liderazgo de León XIV.

Actualmente, la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X asegura contar con alrededor de 720 sacerdotes y cerca de 500 mil fieles en distintos países.

En América Latina mantiene presencia en naciones como México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Panamá, República Dominicana y Uruguay, entre otras.

Aunque representa una pequeña parte de los más de mil 400 millones de católicos en el mundo, el movimiento continúa siendo una de las principales expresiones del catolicismo tradicionalista y mantiene influencia en debates religiosos y culturales.

La reciente ordenación de cuatro obispos vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de una mayor ruptura entre la FSSPX y el Vaticano, en un momento clave para el pontificado de León XIV.

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