Alertan por crisis de salud mental en estudiantes del Cobacam
Cerca del 40% de la matrícula del Cobacam ha requerido atención especializada por ansiedad y depresión; habilitan mesa interinstitucional de apoyo.
La salud mental se ha consolidado como uno de los desafíos más críticos para el sector educativo en el estado de Campeche. Durante el presente ciclo escolar, el Colegio de Bachilleres de Campeche (Cobacam) encendió las alertas al reportar que más de 3 mil jóvenes pertenecientes a sus planteles han manifestado algún tipo de trastorno emocional, principalmente cuadros severos de ansiedad y depresión. La magnitud de esta problemática ha forzado la intervención urgente de especialistas, docentes y dependencias de salud para frenar el impacto en la juventud de nivel medio superior.
Estadísticas y factores de riesgo en el entorno escolar
El Cobacam cuenta actualmente con una plantilla que supera los 11 mil alumnos inscritos. Las evaluaciones psicopedagógicas internas arrojaron un dato alarmante: aproximadamente el 40% de la comunidad estudiantil —es decir, casi cuatro de cada diez adolescentes— ha lidiado con padecimientos emocionales que merman su rendimiento académico y su bienestar personal.
Los especialistas señalan que este repunte se asocia directamente a una combinación de factores propios de la edad:
- Transiciones biológicas: Cambios físicos y hormonales acelerados.
- Presión del entorno: Altos niveles de exigencia académica, dinámicas familiares disfuncionales y la necesidad de aceptación en entornos sociales, tanto físicos como virtuales.
Canalización oportuna: Para hacer frente a esta ola de crisis emocionales, la institución educativa mantiene un convenio de colaboración y seguimiento especializado con el Sistema de Atención a Niños, Niñas y Adolescentes Farmacodependientes (Sannafarm), garantizando que los jóvenes afectados reciban terapia psicológica oportuna.
Red de apoyo institucional y protocolos de contención
A pesar del alto índice de casos detectados, el director general del Cobacam, César González David, aseguró que la detección temprana ha sido la clave para lograr que la mayoría de los estudiantes se recupere satisfactoriamente y no abandone sus estudios. Para robustecer esta estrategia, el colegio forma parte de una robusta mesa interinstitucional de seguridad y bienestar.
Esta red de apoyo unifica esfuerzos con la Secretaría de Salud, organismos de derechos humanos, el Sistema DIF, la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, la Fiscalía General del Estado e incluso la Guardia Nacional. El propósito central es unificar protocolos de acción inmediata para identificar de forma temprana conductas de riesgo, contener crisis emocionales dentro de las aulas y canalizar a los pacientes a clínicas de salud mental en cuestión de horas.
Una problemática que no distingue jerarquías
El titular del Cobacam reconoció de manera abierta que los trastornos emocionales no se limitan a las aulas de clase, sino que permean las estructuras operativas de la institución, afectando a directivos, docentes y personal administrativo. “Los hay hasta en la oficina; un servidor también cuenta con ellos”, externó de forma sincera, enfatizando la importancia de desestigmatizar la salud mental y asumir que cualquier persona es propensa a desarrollar estos padecimientos en situaciones de alta presión.
Paralelamente a las terapias médicas, el Cobacam ha incrementado su oferta de talleres culturales, torneos deportivos y jornadas de intercambio estudiantil con el fin de reconstruir el tejido social, elevar el autoconcepto de los bachilleres y brindarles expectativas de desarrollo personal saludables.


