Internacional

Sarah Mullally se convierte en la primera arzobispa anglicana

Sarah Mullally se convierte en la primera arzobispa de la Iglesia anglicana tras su entronización en Canterbury, en medio de tensiones internas y cambios históricos

La religiosa británica Sarah Mullally, de 63 años, fue entronizada como la primera arzobispa de la Iglesia anglicana en una ceremonia celebrada en Canterbury, Inglaterra, marcando un hecho histórico para la institución en un contexto de transformación, tensiones internas y creciente participación femenina en el clero.

La entronización de Sarah Mullally en la catedral de Canterbury, considerada la cuna espiritual del cristianismo en Inglaterra, representó un momento sin precedentes para la Iglesia anglicana.

La ceremonia reunió a líderes religiosos de distintas confesiones y contó con la presencia de figuras destacadas como los príncipes de Gales, en un evento que destacó por su simbolismo y diversidad cultural.

Durante el acto, Mullally expresó su emoción al recibir el báculo arzobispal, en una liturgia cargada de tradición y elementos multiculturales.

En los últimos 12 años, desde la aprobación de la ordenación sacerdotal femenina, las mujeres han ganado protagonismo dentro de la Iglesia anglicana, reflejando un cambio estructural en una institución históricamente dominada por hombres.

Sin embargo, este avance ocurre en un contexto complejo. La Iglesia anglicana enfrenta una disminución de fieles en Reino Unido y tensiones internas, particularmente con sectores conservadores, principalmente en África, que rechazan reformas como la ordenación de mujeres y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

En octubre pasado, un grupo liderado por el arzobispo ruandés Laurent Mbanda se proclamó como la “Comunión Anglicana Global”, en un movimiento que podría derivar en un cisma.

En su primer sermón, Mullally evitó referirse directamente a estas divisiones. Optó por un mensaje conciliador enfocado en la paz global, mencionando conflictos en regiones como Oriente Medio, Ucrania, Sudán y Birmania.

También aludió de forma indirecta a los escándalos de abuso dentro de la iglesia, reconociendo el dolor causado por errores institucionales.

Sarah Mullally, de 63 años, la primera arzobispa (Foto de Reuters)

La ceremonia tuvo un carácter cosmopolita, con lecturas y cantos en distintos idiomas, incluyendo español, swahili y urdu, lo que reflejó la dimensión global del anglicanismo, que cuenta con cerca de 85 millones de fieles, principalmente en Asia y África.

Mullally, quien ejerció durante años como enfermera antes de su ordenación, cerró la jornada visiblemente emocionada y recibió una ovación, especialmente de mujeres, en un día que marca un punto de inflexión en la historia de la Iglesia anglicana.

Artículos Relacionados

Back to top button