Un día intenso de ataques en Irán: Pete Hegseth
Pete Hegseth anunció que Estados Unidos realizará el día más intenso de ataques contra Irán, en medio de tensiones por el estrecho de Ormuz y amenazas de Donald Trump
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este martes que el ejército estadounidense llevará a cabo la jornada más intensa de bombardeos contra Irán desde el inicio de la ofensiva militar conjunta con Israel, iniciada hace diez días.
Durante una conferencia de prensa en el Pentágono, el funcionario explicó que la operación contempla el mayor despliegue de cazas, bombarderos y capacidades de inteligencia, en medio de una escalada del conflicto que ya afecta el flujo petrolero global y eleva la tensión en Medio Oriente.
Pete Hegseth aseguró que la jornada marcará un punto crítico en la ofensiva militar contra Teherán.
“Hoy volverá a ser nuestro día más intenso de ataques dentro de Irán: el mayor número de cazas, el mayor número de bombarderos y la inteligencia más refinada”, declaró ante periodistas.
Según el funcionario, las operaciones buscan debilitar las capacidades militares iraníes y proteger los intereses estratégicos de Estados Unidos en la región.
La ofensiva ocurre mientras Irán amenaza con bloquear el tránsito de petróleo a través del estrecho de Ormuz, un corredor energético por el que normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo.
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La Guardia Revolucionaria iraní advirtió que no permitirá que “ni un litro” de petróleo llegue a Estados Unidos o a sus aliados mientras continúen los ataques.
Por su parte, el presidente estadounidense Donald Trump respondió con una fuerte advertencia. En un mensaje publicado en su red Truth Social, señaló que si Irán interfiere con el flujo de petróleo en Ormuz, Washington responderá con una ofensiva “veinte veces más fuerte” que las acciones militares realizadas hasta ahora. “Muerte, fuego y furia caerán sobre ellos”, escribió el mandatario.
En el terreno, residentes de Teherán describieron la noche de bombardeos como la más intensa desde el inicio de la guerra.
Testimonios recogidos por agencias internacionales señalan explosiones en distintos puntos de la capital iraní, lo que ha generado temor entre la población civil.
De acuerdo con autoridades iraníes, al menos 1,332 civiles han muerto desde el inicio de los ataques aéreos el pasado 28 de febrero.
A pesar de la escalada militar, los mercados internacionales mantienen expectativas de que el conflicto no se prolongue. Inversionistas confían en que Washington buscará un final rápido para evitar una crisis energética global similar a la provocada por las crisis petroleras de la década de 1970.
Mientras tanto, el Pentágono sostiene que la operación tiene un alcance limitado y que su objetivo principal es debilitar la capacidad militar y nuclear de Irán sin expandir la guerra en la región.




