Cumbres Borrascosas: La película más polémica del año
Descubre por qué la nueva versión de “Cumbres Borrascosas" de Emerald Fennell desata furor y críticas antes de su estreno. ¿Genio creativo o destrucción?
La industria del cine ha encontrado su mayor foco de debate en un lugar inesperado: la Inglaterra del siglo XIX. La nueva adaptación cinematográfica de “Cumbres Borrascosas”, dirigida por la ganadora del Óscar Emerald Fennell, se ha consolidado como la producción más controvertida de 2026. Protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi, la cinta ha generado una ola de críticas negativas incluso meses antes de llegar a las salas, debido a una propuesta estética anacrónica y una dirección de reparto que muchos académicos y seguidores de Emily Brontë consideran un “retroceso” cultural.
El reparto y la estética de “Cumbres Borrascosas” bajo fuego
Uno de los puntos más álgidos de la polémica reside en la elección de los protagonistas. En la novela original, Cathy y Heathcliff son descritos como adolescentes, mientras que Robbie y Elordi superan los 28 y 35 años, respectivamente. Además, la crítica ha señalado el “blanqueamiento” del personaje de Heathcliff; la obra literaria sugiere que el protagonista es un hombre de piel oscura, un detalle vital para entender su exclusión social. Al elegir a Elordi, Fennell ha sido acusada de ignorar la esencia racial del texto. “Es solo un libro, es puro arte”, defendió Kharmel Cochrane, directora de casting, ante la hostilidad de los internautas.
Por otro lado, el tráiler de “Cumbres Borrascosas” ha sido calificado como “agresivamente anacrónico”. Con una banda sonora de Charli XCX y vestuarios que evocan los años 80 más que la era victoriana, el público ha reaccionado con sarcasmo. “Parece que Margot va a sacar un iPhone en cualquier momento”, comentaron usuarios en redes sociales tras ver clips donde la estética pop choca frontalmente con el entorno gótico de la historia.
Emerald Fennell y la visión de “Cumbres Borrascosas”
La animadversión hacia la película también parece ser personal contra Fennell. Conocida por sus sátiras de la clase alta como Saltburn, la directora ha sido criticada por priorizar el estilo visual sobre la profundidad emocional. Para muchos entusiastas de Brontë, el enfoque lascivo y provocador que sugiere el material promocional —que incluye tomas sugerentes y un erotismo manifiesto— reduce una obra maestra literaria a un ejercicio superficial de provocación.
A pesar del rencor, la directora afirma ser una devota del libro desde su adolescencia. Irónicamente, esta misma hostilidad ha servido como una campaña de marketing involuntaria pero masiva. Mientras los puristas lamentan la “destrucción sin sentido” del clásico, el interés del público general sigue en aumento, confirmando que, en el competitivo mercado actual, la controversia es una herramienta poderosa para garantizar la asistencia a las salas.




