Después de años en silencio, los Seattle Seahawks tocaron la gloria en el Super Bowl LX
Seattle Seahawks ganan el Super Bowl LX y completan una historia de redención
Durante años fueron subestimados, olvidados y hasta ignorados. Pero el trabajo silencioso, la constancia y una nueva generación de talento llevaron a los Seattle Seahawks a ganar el Super Bowl LX, escribiendo una de las historias más inspiradoras de la NFL moderna.
Seattle Seahawks ganan el Super Bowl LX y completan una historia de redención
Esta vez no hubo errores ni fantasmas del pasado. Comandados por una defensiva implacable y un ataque disciplinado, los Seattle Seahawks ganaron el Super Bowl LX al imponerse 29-13 a los New England Patriots en un duelo que reflejó el crecimiento de un equipo que pocos veían venir.
Doce años después de su último título, Seattle volvió a la cima de la NFL. Un equipo que durante varias temporadas fue reconstruyéndose lejos de los reflectores, hoy celebra un campeonato que muchos consideran más que merecido.
El dominio de los Seattle Seahawks en el Super Bowl LX se reflejó desde el primer cuarto. Una intercepción devuelta para touchdown encendió el ánimo de Seattle y marcó el rumbo del encuentro, mientras que el ataque ofensivo comenzó a desgastar a la defensiva de los Patriots con acarreos constantes de Kenneth Walker III. Aunque Nueva Inglaterra intentó ajustar, la presión defensiva de los Seahawks provocó errores consecutivos que se tradujeron en puntos, incluidos dos goles de campo que ampliaron la ventaja antes del descanso.
En la segunda mitad, Seattle mantuvo el control total del partido. Walker III coronó una serie ofensiva con una escapada clave que dejó el balón en zona roja, permitiendo otra anotación que prácticamente sentenció el Super Bowl LX para los Seahawks. Los Patriots lograron reaccionar en los minutos finales con una anotación tardía, pero el daño ya estaba hecho. Cada jugada importante cayó del lado de un equipo que jugó sin miedo, con convicción y con la certeza de que su momento había llegado.
Una defensiva desconocida que se convirtió en leyenda
La llamada Dark Side, heredera espiritual de la Legion of Boom, logró lo que parecía imposible. Presionó sin descanso al mariscal novato Drake Maye, retrocediéndolo 43 yardas, forzando tres entregas de balón y devolviendo una intercepción hasta la zona de anotación.
La defensiva de los Seahawks mantuvo fuera de la zona roja a los Patriots durante casi todo el encuentro, demostrando que el campeonato se construyó desde el trabajo colectivo y la disciplina.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Kenneth Walker III, el rostro del esfuerzo recompensado
El ataque de los campeones fue impulsado por Kenneth Walker III, un corredor que pasó de ser cuestionado a convertirse en héroe. Con más de 150 yardas totales, Walker fue nombrado MVP del Super Bowl LX, consolidando una postemporada histórica.

Walker asumió la responsabilidad total del juego terrestre tras la lesión de Zach
Zach Charbonnet y respondió con actuaciones consecutivas de más de 100 yardas, confirmando que estaba listo para el gran escenario.
El head coach Mike Macdonald apostó por la inteligencia antes que la espectacularidad. En cinco ocasiones eligió asegurar puntos con goles de campo, una decisión que terminó por romper la resistencia de Nueva Inglaterra.
El pateador Jason Myers también dejó su huella al convertir cinco goles de campo, estableciendo un récord en el juego de campeonato de la NFL.
De olvidados a campeones del Super Bowl LX
En el Levi’s Stadium, la presencia de leyendas como Joe Montana y Tom Brady fue eclipsada por una nueva historia. Una que habla de paciencia, de crecimiento silencioso y de un equipo que nadie esperaba, pero que ya se merecía este campeonato.
Los Seattle Seahawks del Super Bowl LX no solo ganaron un trofeo: demostraron que el éxito llega cuando el talento se combina con carácter, trabajo y convicción.




