Jardín Mágico de Atlixco, un paraíso floral en el corazón de Puebla
Naturaleza, arte y color se fusionan en uno de los atractivos más visitados del Pueblo Mágico de Atlixco
El Jardín Mágico de Atlixco se ha consolidado como uno de los espacios turísticos más llamativos de Puebla, gracias a sus esculturas monumentales hechas con flores vivas, senderos escénicos y una propuesta familiar que cambia con cada temporada del año.
El Jardín Mágico de Atlixco es un espacio donde la naturaleza se transforma en una expresión artística viva. Sus colores, texturas y formas se renuevan con el paso de las estaciones, ofreciendo al visitante una experiencia distinta en cada recorrido. Con elementos propios de un jardín botánico y la creatividad de un parque temático, este sitio se ha convertido en una visita obligada dentro del Pueblo Mágico de Atlixco.
Ubicado a aproximadamente 30 minutos de la ciudad de Puebla y a poco más de dos horas de la Ciudad de México, el jardín alberga esculturas monumentales elaboradas con flores vivas, senderos rodeados de vegetación y una atmósfera ideal para el turismo familiar.
El recorrido inicia entre laberintos naturales llenos de color que conducen a grandes figuras florales con formas de animales, seres fantásticos y elementos de la naturaleza, todas cubiertas con plantas cultivadas en viveros locales. Estas esculturas se renuevan varias veces al año, lo que garantiza escenarios diferentes en cada visita.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Entre los atractivos más llamativos destacan figuras monumentales como ranas, colibríes y pavos reales vegetales, así como arcos florales, miradores y rincones temáticos que se convierten en los puntos más fotografiados del lugar. A lo largo del camino, los visitantes encuentran áreas de descanso, cafeterías y puestos de antojitos típicos como elotes, chalupas y helados artesanales.
En temporadas especiales, el Jardín Mágico se transforma por completo. Durante el invierno, las nochebuenas cubren gran parte del paisaje y la iluminación nocturna crea una atmósfera de cuento. En el Día de Muertos, los senderos se adornan con cempasúchil y altares monumentales que mezclan tradición y creatividad.
Además de su atractivo visual, el jardín destaca por su compromiso con la conservación. Cerca del 80 por ciento de las plantas que lo conforman son originarias de México y se aplican prácticas de riego eficiente y cultivo sostenible, lo que contribuye al cuidado del entorno y al fortalecimiento de los viveros locales.
Visitar el Jardín Mágico también es una invitación a conocer Atlixco, conocido como la ciudad de las flores. Su clima templado y su cercanía con el volcán Popocatépetl lo han convertido en un referente nacional de la producción ornamental. Tras el recorrido, los visitantes pueden explorar el zócalo, el cerro de San Miguel, el Mercado Benito Juárez o los viveros cercanos.
El acceso al jardín es sencillo tanto desde Puebla como desde la Ciudad de México, y cuenta con servicios que facilitan la visita, como estacionamiento, caminos accesibles y transporte local cercano.




