INAH inicia rescate de monumentos históricos en Campeche
La Sección de Conservación del Centro INAH Campeche realizó una inspección técnica donde se identificó el uso de pinturas en aerosol.
El pasado 30 de enero de 2026, personal especializado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Campeche puso en marcha las labores de liberación de pintas y grafitis en dos de los inmuebles más emblemáticos de la ciudad amurallada. La intervención se concentra en el Baluarte de San Carlos, edificado en el siglo XVII, y en el Ex Templo de San José, construido en el siglo XVIII, con el objetivo de concluir la recuperación de las fachadas durante el próximo mes de marzo.
Previo a la intervención física, la Sección de Conservación del Centro INAH Campeche realizó una inspección técnica donde se identificó el uso de pinturas en aerosol en colores rojo y negro. Antes de su remoción, cada mensaje y consigna será registrado detalladamente para que formen parte de la memoria histórica de los inmuebles y sirvan para futuras investigaciones sobre movimientos sociales, garantizando que la limpieza no borre el contexto documental de las estructuras.
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El proceso de eliminación de la pintura está a cargo de un equipo coordinado por la restauradora Leticia Jiménez Hernández. Los especialistas emplearán métodos mecánicos y químicos diseñados específicamente para no agredir las superficies originales de piedra caliza. Estos trabajos se realizan bajo estrictos lineamientos normativos, asegurando que el uso de materiales y técnicas especializadas evite cualquier deterioro adicional en la estructura de estos monumentos protegidos.
Protección contra futuras afectaciones
Uno de los mayores retos de esta restauración es la porosidad de los materiales históricos, los cuales absorben profundamente los componentes corrosivos y pigmentos sintéticos de los aerosoles. Para mitigar daños a largo plazo, los expertos aplicarán un “aplanado de sacrificio”, una capa protectora diseñada para recibir posibles impactos futuros y evitar que las tintas penetren nuevamente en los muros originales, preservando así la integridad de los edificios centenarios.




