¿Cuba es el próximo?; EE. UU. reestructura su despliegue naval en el Caribe

Reorganización de fuerzas tras la misión
Según informes basados en fuentes del diario The New York Times, el Ejército de Estados Unidos decidió trasladar dos buques de transporte anfibio —el USS Iwo Jima y el USS San Antonio— hacia aguas al norte de Cuba, en el Océano Atlántico, como parte de una reorganización de su presencia naval luego de la captura de Maduro el pasado 3 de enero.
Estos movimientos se enmarcan dentro de una reducción del volumen total de la flota desplegada en el Caribe desde el verano de 2025, tras cumplir el objetivo principal de la operación venezolana, aunque las fuerzas siguen activas y disponibles bajo el Comando Sur de EE. UU.
La reubicación se traduce también en una disminución de alrededor de 3 000 efectivos, dejando un contingente estimado de unos 12 000 militares estadounidenses en la región.
También te puede interesar
¿Por qué al norte de Cuba?
El traslado de estos buques ha sido interpretado por analistas como un ajuste táctico más que como una retirada completa de la zona. Aunque Washington ha mantenido que sigue comprometido con la seguridad regional y la lucha contra el narcotráfico y otras amenazas transnacionales, el cambio apunta a reposicionar fuerzas de disuasión en el Atlántico, donde pueden responder con mayor flexibilidad ante múltiples escenarios.
Los buques anfibios, diseñados para operar con infantería de marina, aeronaves y equipos terrestres pesados, permanecen bajo autoridad del Comando Sur y podrían ser re-desplegados rápidamente si surge una contingencia en el Caribe o aguas cercanas.
Reacciones y contexto político
Aunque EE. UU. ha puntualizado que la reorganización diseñada responde a la conclusión de una fase táctica de su despliegue tras la captura de Maduro, gobiernos como el de Cuba han denunciado la presencia militar estadounidense en la región, calificándola de amenaza y expresión de una política imperialista.
Además, estos movimientos se producen en medio de un clima diplomático tenso en América Latina. La cooperación energética, las sanciones y los acuerdos de seguridad han sido temas centrales tras los hechos recientes en Venezuela, mientras Washington mantiene opciones abiertas para proteger intereses estratégicos, incluida la seguridad de rutas marítimas y la infraestructura petrolera.





