Donación de sangre garantizó el abasto hospitalario en Campeche durante 2025
Casi 20 mil hemocomponentes permitieron mantener cirugías, urgencias y tratamientos oncológicos en el estado
El sistema hospitalario de Campeche se mantuvo operativo durante 2025 gracias a la distribución de 19 mil 700 hemocomponentes certificados, resultado del trabajo del Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea y de la donación altruista de la ciudadanía.
En los hospitales de Campeche, el suministro de sangre y sus derivados fue un factor clave para sostener la atención médica durante 2025. De acuerdo con el Centro Estatal de la Transfusión Sanguínea (CETS), a lo largo del año se distribuyeron 19 mil 700 hemocomponentes certificados a la red hospitalaria del estado.
Una red logística que salva vidas
Este volumen de sangre, plasma y plaquetas permitió atender cirugías programadas, emergencias médicas y tratamientos especializados, garantizando que los servicios no se interrumpieran en quirófanos, áreas de urgencias y unidades de oncología.
La directora del CETS, la doctora Virginia Peña Hernández, explicó que detrás de cada entrega existe una red logística y técnica diseñada para asegurar que ningún procedimiento médico se detenga por falta de insumos vitales. Cada donación, subrayó, pasa por estrictos procesos de análisis y certificación, donde el rigor científico es indispensable para la seguridad de los pacientes.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Rigor sanitario y respuesta inmediata
Los hemocomponentes distribuidos durante el año fueron sometidos a controles de calidad que garantizan su uso seguro, permitiendo una respuesta inmediata ante hemorragias, intervenciones quirúrgicas y tratamientos prolongados.
Este trabajo, señaló la especialista, representa una labor silenciosa pero constante, enfocada en asegurar que la sangre llegue en condiciones óptimas y a tiempo a los hospitales que la requieren.
El suministro de sangre en Campeche tiene su origen en la participación solidaria de ciudadanos anónimos. La donación voluntaria continúa siendo el motor del sistema transfusional, al permitir que miles de pacientes reciban una nueva oportunidad de vida.
Cada aportación, desde el momento de la extracción hasta su aplicación clínica, se convierte en un eslabón fundamental para mantener en funcionamiento la red hospitalaria y salvar vidas en todo el estado.

