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Vigilan de cerca índices de criminalidad en Juárez, temen alza por flujo migratorio reducido.

Autoridades y organismos expresan su preocupación ante la posibilidad de que grupos criminales busquen nuevas maneras ilegales de obtener ingresos de la ciudadanía.

Ciudad Juárez.— La reducción en la presencia de personas migrantes en Ciudad Juárez, tras la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, ha generado alertas en materia de seguridad.

Hasta la última semana de marzo, los refugios para migrantes en esta frontera registraban una ocupación de apenas 30%, una de las cifras más bajas en los últimos años.

Ante este panorama, autoridades y organismos han comenzado a monitorear las estadísticas de ciertos delitos, ya que temen que la disminución de migrantes lleve a los grupos delictivos a modificar sus operaciones en esta zona.

Guillermo Asiain, coordinador del Comité de Indicadores de Incidencia Delictiva de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia, señaló que desde esta instancia han observado en las últimas semanas una tendencia al alza en casos de robo de vehículos con violencia, lo que podría estar relacionado con la reducción del flujo migrante.

“Son temas más superiores a los que imaginamos y lo vamos a ver en ciertos delitos. Creemos que este puede ser alguno de ellos [robo a vehículos], en el que quizá el crimen organizado esté buscando hacerse de recursos que tenía a disposición por el tema migrante”, recalcó.

La Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de Ciudad Juárez está conformada por representantes del sector empresarial y autoridades de los tres niveles de gobierno; se trata de un organismo independiente.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Asiain detalló que en enero, al comenzar la reducción en los flujos migratorios, también surgió la preocupación de que esto pudiera derivar en cambios en la actividad delictiva.

“A partir de que vimos la disminución del flujo migrante empezamos a preocuparnos un poco porque la cantidad de recursos que estaba captando el crimen organizado a través de la comunidad migrante era muy elevado, y en algunas estimaciones se suponía que podía sobrepasar el del trasiego de la droga, y fue una razón de alerta, porque al final de cuentas el flujo de dinero tenía que continuar de una manera u otra”, explicó.

Asiain indicó que delitos como el robo de vehículos, secuestro y extorsión, cuyos indicadores se encontraban a la baja, podrían ser retomados por los criminales como una fuente de ingresos. Aclaró que no hay una alerta por un aumento en estos delitos, aunque no se descarta que pueda ocurrir.

“Ahorita son temas que requieren la ocupación, que se ocupe la autoridad en esos delitos y que no permitamos que se convierta en una problemática más severa”, señaló.

Por su parte, Rogelio González Alcocer, titular de la Mesa Ciudadana de Seguridad, mencionó que trabajan “en estrecha coordinación con las autoridades de los tres niveles de gobierno para evitar que estos grupos trasladen sus operaciones hacia la sociedad civil”.

En relación con este tema, el presidente municipal de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, coincidió en que, si bien actualmente no hay una alerta, se mantiene un monitoreo de la situación.

“Evidentemente hay un riesgo por eso, pero no hemos detectado ningún movimiento en términos de un incremento en esos delitos. Lo que sí es que hubo un incremento en homicidios [en marzo]. Estamos muy atentos para redoblar el esfuerzo en términos de prevención y buscar que, como hasta ahora, la ciudad siga trabajando en paz”, comentó.

Una tendencia que puede cambiar

El Consejo Estatal de Población (Coespo) en Ciudad Juárez informa que el flujo migratorio en esta frontera mantiene una tendencia a la baja, debido a las restricciones impuestas por Estados Unidos para quienes intentan cruzar a ese país.

“Hay una ocupación en los albergues que manejan las asociaciones civiles religiosas de un 30%. Eso representa menos problemas y menos población que esté en situación difícil”, explica en entrevista Enrique Serrano Escobar, titular de Coespo. En cuanto a las deportaciones desde Estados Unidos, que se preveía que fueran masivas, estas se han mantenido en niveles muy bajos.

Señaló que no existe un registro completo de todas las personas migrantes que llegan a la ciudad, “porque no hay posibilidades de hacerlo”.

“Nosotros no somos autoridades migratorias y el Instituto Nacional de Migración (INM) no los capta a todos. Los que vienen en automóviles o autobús pues no, sólo los que llegan en avión”, explicó.

No obstante, las autoridades no descartan un incremento en el flujo de personas en movilidad debido a posibles cambios en las políticas del gobierno de Estados Unidos. Se tiene conocimiento de que en El Paso, Texas, se han estado preparando espacios para albergar a personas antes de proceder con su deportación, la cual podría realizarse a través de Ciudad Juárez. Sin embargo, hasta el momento no se ha emitido ningún anuncio oficial.

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