Revelan identidad de exagente de ICE implicado en el homicidio del mexicano Lorenzo Salgado en Texas
Una filtración de documentos oficiales permitió identificar a Gregory Feathers como el oficial que abatió por error al connacional durante un operativo en Houston.
Un error administrativo saca a la luz al responsable
La trágica muerte del trabajador mexicano Lorenzo Salgado Araujo a manos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha dado un vuelco significativo en sus investigaciones. De acuerdo con información revelada por el diario The Texas Tribune, el agente que accionó su arma letal fue identificado como Gregory Feathers, un exfuncionario que había sido recontratado recientemente tras salir del retiro. Esta reincorporación se dio en el marco de las políticas del gobierno de Donald Trump, que abrió múltiples plazas para respaldar su agenda de deportaciones masivas y operativos a nivel nacional.
El anonimato del oficial se rompió debido a un descuido burocrático. El nombre de Feathers fue localizado en un formulario, similar a un reporte policial, detallando el operativo del pasado 7 de julio en la calle Canal de Houston. Dicho documento, que por protocolo no es de acceso público, fue divulgado por error a través de la Oficina del Fiscal General de Texas, brindando una pieza clave para la familia de la víctima y los defensores de los derechos civiles.
Una persecución trágica y una identidad equivocada
El día del fatal incidente, la unidad del ICE no buscaba a Salgado Araujo ni a sus acompañantes. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) admitió que los agentes realizaban vigilancia en un domicilio cercano tras identificar “dos furgonetas blancas” sospechosas semanas atrás. Sin embargo, cuando los oficiales divisaron el vehículo de Salgado, iniciaron una intensa persecución asumiendo erróneamente que se trataba de su objetivo.

Lorenzo Salgado, un padre de familia sin antecedentes penales que se encontraba en pleno trámite de su permiso de trabajo, había salido de su hogar a las 5:50 de la mañana rumbo a una construcción al norte de Houston. En el trayecto pasó a recoger a su hermano Víctor y a sus empleados, José Trinidad Rojas y Daniel Tirado Pantoja. La tragedia se consumó poco después de las 7:00 horas. Su hijo mayor, Ronaldo, relató con impotencia que se enteró de la muerte de su padre al reconocer su voz pidiendo ayuda en videos difundidos a través de redes sociales, ante el total hermetismo de las autoridades y el personal médico.
Testimonios clave desmienten la versión oficial
Hasta el momento, Gregory Feathers no enfrenta cargos criminales formales. El DHS ha justificado el actuar de su elemento argumentando que disparó en legítima defensa, una versión que ha sido rechazada categóricamente por los tres sobrevivientes que viajaban en la furgoneta. Víctor Salgado, hermano del fallecido, logró identificar plenamente a Feathers como el autor de los disparos mortales tras revisar una serie de fotografías oficiales, testimonio que fue respaldado por otro funcionario involucrado en las primeras indagatorias.
Actualmente, los tres testigos se encuentran en libertad y están rindiendo sus declaraciones ante un gran jurado, como parte de una investigación conjunta encabezada por la Oficina del Fiscal del Condado Harris y el Departamento de Seguridad Pública de Texas. Sus testimonios son considerados la piedra angular para reconstruir la secuencia exacta de los hechos y podrían derivar en el procesamiento penal del exagente federal.
También podría interesarte:
Aumenta la letalidad en los operativos migratorios
El caso de Lorenzo Salgado no es un incidente aislado, sino el reflejo de una escalada de violencia en las recientes tácticas de las agencias migratorias. Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, el gobierno federal ha optado por ocultar celosamente la identidad de los agentes involucrados en tiroteos, justificando la medida con un supuesto aumento del 1,649% en las agresiones contra funcionarios del ICE.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han denunciado el uso excesivo de fuerza letal y tácticas extremas en las calles. La lista de víctimas recientes incluye al colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, abatido en Maine en circunstancias similares; los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti en Minneapolis; y el caso del venezolano Wilber Garcés Pérez, quien fue baleado por la espalda mientras estaba dentro de su auto y permanece detenido en Texas, aún con el proyectil alojado en su cuerpo. La resolución del caso Salgado podría sentar un precedente vital para frenar estas controvertidas operaciones.



